Encuentro de Beren y Lúthien

A continuación copio y “adapto” una de mis partes favoritas del libro “El Silmarillión” que cuenta la historia que hay miles de años antes de lo que sucede en el Señor de los Anillos. En este caso es el momento en el que Beren encuentra a Lúthien. Vale decir que es similar a la historia de Aragon y Arwen pero aún mejor:

Beren llegó tambaleándose a Doriath, con cabeza cana y como agobiado por muchos años de pesadumbre, tanto había sido el tormento del camino. Pero errando en el verano por los bosques de Neldoreth, se encontró con Lúthien, hija de Thingol y Melian, a la hora del atarceder, al elevarse la Luna, mientras ella bailaba sobre las hierbas inmarcesibles del claro umbroso junto al Esgalduin. Entonces todo recuerdo de su pasado dolor lo abandonó, y cayó en un encantamiento; porque Lúthien era la más hermosa de todos los Hijos de Ilúvatar. Llevaba un vestido azul como el cielo sin nubes, pero sus ojos eran grises como la noche iluminada cíe estrellas; estaba el manto bordado con flores de oro, pero sus cabellos eran oscuros como las sombras del crepúsculo. Como la luz sobre las hojas de los árboles, como la voz de las aguas claras, como las estrellas sobre la nieblas del mundo, así eran la gloria y la belleza de Lúthien; y tenía en la cara una luz resplandeciente.

 

Ah sí… para los que no lo han leído “Ilúvatar” es el mero mero… como aquí Dios, Jehová, Monesvol, Alá o el que queiran…

Nótese la forma en la que Tolkien trata de expresar la belleza de Lúthien bailando en el bosque, personalmente me atrapa.

Me siento junto al fuego y pienso

Aquí les dejo un pequeño poema del señor Baggins…

theshire

La comarca

Me siento junto al fuego y pienso
en todo lo que he visto,
en flores silvestres y mariposas
de veranos que han sido.
En hojas amarillas y telarañas,
en otoños que fueron,
la niebla en la mañana, el sol de plata,
y el viento en mis cabellos.
Me siento junto al fuego y pienso
cómo el mundo será,
cuando llegue el invierno sin una primavera
que yo pueda mirar.
Pues hay todavía tantas cosas
que yo jamás he visto:
en todos los bosques y primaveras
hay un verde distinto.
Me siento junto al fuego y pienso
en las gentes de ayer,
y en gentes que verán un mundo
que no conoceré.
Y mientras estoy aquí sentado
pensando en otras épocas
espero oír unos pasos que vuelven
y voces en la puerta.
fuente: http://uan.nu/dti/mesiento1.html